Expertos coinciden en que la formación de públicos y una mejor difusión son claves para fortalecer las artes escénicas.
Aunque la participación cultural en Chile continúa en alza, el teatro sigue enfrentando un desafío que persiste desde hace años, que es el de atraer e integrar a nuevos públicos. Así lo reflejan los resultados de la Encuesta Nacional de Participación Cultural y Comportamiento Lector 2024. La cual reveló que un 75,4% de las personas asistió al menos a una actividad cultural durante los últimos doce meses, mientras que Antofagasta alcanzó un 84,2%, una de las cifras más altas del país.
Pese a este aumento, el mismo estudio muestra que muchas personas interesadas en asistir al teatro, no lograron hacerlo debido principalmente a la falta de tiempo, razones económicas y obligaciones laborales o de estudios.
Para Manuel García, profesor de Gestión Cultural en Artes Escénicas de la Universidad de Antofagasta,“El gran desafío no es solamente llenar una sala de teatro, sino construir una relación permanente entre las personas y las artes escénicas. La formación de públicos es un trabajo continuo que requiere mediación y acceso” señaló.
El académico señaló que uno de los principales obstáculos sigue siendo la difusión de actividades culturales. A su juicio, muchas obras de calidad no alcanzan la visibilidad suficiente debido a que cuando las compañías deciden cobrar una entrada para aportar a sus procesos creativos y sostener su trabajo, la respuesta del público disminuye, esto se debe a que la escena local de artes escénicas está marcada por la gratuidad.
Además, sostuvo que el teatro compite con múltiples plataformas de streaming que ofrecen acceso inmediato a los contenidos, por lo que resulta necesario desarrollar estrategias que destaquen el valor de la experiencia escénica en vivo.
Una visión similar comparte Alberto Olguín, Coordinador de la Carrera de Artes Escénicas y Director Teatral en la Universidad de Antofagasta, quien considera que el trabajo de formación de audiencias debe comenzar desde edades tempranas. “Hay que generar el hábito desde la infancia. Cuando una persona conoce el teatro desde pequeño, es mucho más probable que mantenga ese vínculo durante su vida adulta”, indicó.
Olguín agregó que acercar el teatro a establecimientos educacionales y fortalecer el trabajo con las comunidades, permite derribar la percepción de que el teatro es una actividad lejana o destinada únicamente a públicos especializados.
En esa línea el estudio de Política Nacional de Artes Escénicas 2025 – 2030, identifica entre sus principales desafíos fortalecer la formación de públicos, descentralizar la oferta cultural, y ampliar el alcance a espacios para la creación artística.
Para ambos especialistas, el aumento de la participación cultural representa una oportunidad para consolidar nuevas audiencias. Sin embargo, coinciden en que ese crecimiento sólo podría sostenerse mediante políticas públicas, educación artística y estrategias de mediación que permitan convertir la asistencia en un hábito permanente.


