Por Anaís Salini
“Y eso ocurrió con Riquelme: los que tenían que recordarlo lo olvidaron, y el resto se sumó al silencio. Hasta que sus huesos aparecieron y nos quedaron mirando a los ojos”.
-Francisco Mouat, El empampado Riquelme.
El empampado Riquelme, publicado el año 2001 por el escritor chileno y periodista Francisco Mouat, cuenta la misteriosa historia de Julio Riquelme Ramírez, un empleado bancario que desapareció en el desierto de Atacama en 1956, cuyos restos fueron encontrados 43 años más tarde. El relato corresponde a una investigación realizada por el autor, quien, al obsesionarse con el caso de Riquelme, se embarcó en un viaje donde se replanteóla cercanía con su padre, lo cual hace que el lector se cuestione sobre valorar a sus seres queridos mientras estos están vivos.
En el formato de una crónica narrativa, Mouat relata los hechos en primera persona y de manera cronológica, utilizando imágenes reales sobre la investigación y conversando a fondo con muchas personas que puediesen estar involucradas en el caso de manera directa o no. Entre estas, el personaje principal que abarca la historia es uno de los hijos de Riquelme, Ernesto Riquelme, quien, al recibir la noticia del paradero de su padre, se confía en el autor para revelar años de dudas y cargas relacionadas con la desaparición de Julio en la pampa.
Frente al descubrimiento del complejo árbol familiar de los protagonistas, marcado por muchas separaciones e hijos de distintos padres, además de la distancia extrema entre las viviendas de estos, la investigación se adentra en traumas y cuestionamientos de Ernesto, quien, a pesar de no haber sido cercano a su padre, recién se da cuenta de la gran carga que llevó en el momento del funeral. Esto genera una reflexión en el autor, ya que piensa sobre su relación con su propio padre, dándose cuenta de la distancia que existe entre ambos y cómo no han aprovechado su tiempo juntos.
En el texto, Mouat utiliza referencias de libros como “Norte Grande” de Andrés Sabella y “Diccionario de voces del norte de Chile”, de Mario Bahamonde, para contextualizar puntos esenciales y términos de la pampa chilena, así como de otros libros extranjeros como “El Tren de la Noche” de Martin Amis y columnas publicadas en revistas de ese entonces. A lo largo del libro, el autor une varios fragmentos de estos textos para señalar detalles relevantes dea la investigación o para abrir los capítulos con una cita acorde a esta.
El texto está marcado por un contexto en donde el término de la dictadura en el año 1990 dejaba una gran cantidad de personas desaparecidas en el país; lo primero que se piensa al descubrir el cuerpo de Julio Riquelme es que se trataba de un detenido desaparecido. Es gracias a que este conservaba su ropa y elementos personales como su billetera, que logran identificarlo y poder despedirlo junto a su numerosa familia en un funeral.
Durante este capítulo, Ernesto Riquelme se quiebra, dando finalmente un cierre a 43 años de incertidumbre sobre el paradero de su padre, y cambiando la percepción que tenía sobre él; “Claro que siento distinto. Antes, de mi papá no se hablaba. Era como un hombre olvidado. Mutis por el foro. Ahora no se puede olvidar”. Capítulos más adelante, el autor reflexiona sobre los vínculos padre-hijo, indicando que uno sin el otro no son posibles. Dice que, de esta manera, ambos están amarrados y pueden llegar incluso a instalarse en los extremos del mundo, pero, a pesar de las diferencias, no abandonarán el vínculo físico y psíquico de estar ligados entre sí desde el origen.
Con esto, Mouat genera una reflexión sobre el tiempo que pasamos con nuestros cercanos; en su caso, habla de su padre y la lejanía que siente con él, lo que le hace apreciar aún más los momentos que han pasado juntos. Sin estar muerto, ya existe una distancia entre ambos y esto nos lleva a pensar en nuestras propias situaciones y cómo no aprovechamos o valoramos el tiempo con las personas hasta que estas ya no están.
Muchas veces, en los funerales, nos encontramos con gente que vimos muy pocas veces, que quizá no eran tan cercanas, pero cuando uno ya no está, es como si de repente todo el mundo te amara y daría todo por estar un segundo más contigo. En este sentido, debemos aprender a valorar más la vida de los que nos rodean, entender que el tiempo que tenemos con ellos es inexacto, y que, de un momento a otro, alguien puede desaparecer de nuestras vidas por completo, como fue el caso de Julio Riquelme en este libro.
“Algún día papá, uno de nosotros se quedará solo en este mundo, sin el otro. Antes de que llegue ese día, déjame abrazarte con estas palabras”.


