El aumento en el uso de aplicaciones de apuestas deportivas y casinos online,en jóvenes está alertando a los expertos en salud mental y autoridades sanitarias en Chile.La Facilidad para realizar transacciones electrónicas, la exposición constante de anuncios en redes sociales y la ausencia de mecanismos de verificación de edad, facilitan el ingreso de los menores en las plataformas.
De acuerdo, con datos del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), la gran mayoría de la población joven en el país, pasa más de cuatro horas al día conectada a sus dispositivos móviles, un espacio donde están expuestos de manera repetida a anuncios de casas de juego digital. Ante este panorama, el Ministerio de Salud (MINSAL) y los centros de atención comunitaria advierten sobre un incremento en las consultas asociadas a conductas adictivas no vinculadas a sustancias, cuyo fenómeno afecta de forma silenciosa el entorno escolar y universitario.
Uno de los factores que acelera esta situación, es la facilidad para mover dinero en el entorno digital. La masificación de billeteras virtuales, cuentas vista de fácil acceso y tarjetas de prepago, permite que estudiantes realicen transferencias electrónicas sin la supervisión de un apoderado, ni controles estrictos de identidad. En los informes presentados ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), ha detallado la presencia de cientos de sitios web asociadas a este ámbito, los cuales operan en territorio nacional desde servidores ubicados en el extranjero. Estas plataformas funcionan sin pagar tributos locales ni implementar filtros biométricos efectivos para verificar la mayoría de edad de los usuarios.
Esta vulnerabilidad operativa, coincide con una etapa de desarrollo biológico donde el control de impulsos aún no se consolida. Respecto al funcionamiento del cerebro en los jóvenes frente a estos estímulos, el psicólogo Nikolas Raecke explica: “El fenómeno de la adicción responde en gran medida a una respuesta neuropsicológica de nuestro organismo. Cuando un joven, cuyo cerebro termina de desarrollarse cerca de los 21 años, se expone a estímulos que activan de manera generosa las redes dopaminérgicas encargadas del placer.” tal y como ocurre con las adicciones a las drogas,
Más allá de factores neurobiológicos, la adicción al juego en entornos virtuales se nutre de factores sociales y culturales presentes en la juventud actual, según lo indica Raecke, la problemática se alimenta del “exitismo”que se promueve en la sociedad, donde se asocia la idea de éxito al dinero fácil y alcanzado con el menos esfuerzo posible. En este contexto los casinos virtuales y las apuestas deportivas se posicionan como una opción fácil a la hora de conseguir ingresos.
El impacto de estas conductas se refleja tanto en el ámbito familiar como en el rendimiento académico, donde según reportes del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) y estudios sobre bienestar estudiantil muestran que el juego compulsivo deriva en trastornos del sueño, cuadros de ansiedad, deudas contraídas a temprana edad y discusiones familiares por el uso no autorizado de dinero, y por otra parte en liceos y universidades de distintas regiones del país, docentes y duplas psicosociales reportan que las apuestas entre pares se han vuelto habituales durante los recreos o partidos de fútbol, normalizando el riesgo económico como una forma cotidiana de entretenimiento.


